Cáncer: Esta palabra deriva del griego y significa 'cangrejo'. Se dice que las formas corrientes de cáncer avanzado adoptan una forma abigarrada, con ramificaciones, que se adhiere a todo lo que agarra, con la obstinación y forma similar a la de un cangrejo marino y de ahí deriva su nombre. Se considera a veces sinónimo de los términos 'neoplasia' y 'tumor', sin embargo el cáncer no siempre es una neoplasia o un tumor maligno.

En nuestro país se diagnostican más de 100 mil casos de cáncer al año siendo la segunda causa de muerte y junto a la diabetes, las enfermedades del corazón y la obesidad representan un reto para la salud pública mexicana.(¹)

El cáncer tiene su origen cuando las células normales se transforman en células cancerígenas, es decir, cuando adquieren la capacidad de multiplicarse descontroladamente invadiendo tejidos y órganos. El tratamiento contra el cáncer es multidisciplinario, es decir, intervienen en él distintas especialidades médicas que se relacionan para proporcionar al paciente el tratamiento más adecuado.

Generalmente en el tratamiento contra el cáncer se sigue un protocolo que se establece, basándose en la experiencia científica, para el tratamiento de una enfermedad. Las principales modalidades de tratamiento contra el cáncer son: cirugía, radioterapia y quimioterapia.

En este número de la Gaceta abordaremos en la Radioterapia, ¿qué es, en qué casos se puede usar, quién la puede recibir? consejos y recomendaciones para quien tenga que afrontar un cáncer con radioterapia.

Un poco de historia
La radioterapia se utiliza como tratamiento hace ya más de un siglo. En 1895 Wilhem G. Röntgen descubre los rayos X y tres años más tarde Marie Curie define las propiedades del radio y su capacidad para emitir partículas radiactivas. Estos descubrimientos convierten a estos dos personajes en los padres de ésta técnica.

El primer informe de una curación a través de radioterapia data de 1899 y es en 1922 cuando la Oncología se establece como disciplina médica. Desde ese momento, la radioterapia, al igual que el resto de las técnicas utilizadas para tratar el cáncer, ha evolucionado mucho. La aparición en 1953 del acelerador lineal -un aparato que emite radiaciones-, y el uso del cobalto son dos de los grandes pasos que ha dado la ciencia en este terreno.