Tamizaje para cáncer de próstata:

" Un hombre promedio tiene 17% de riesgo de padecer cáncer de próstata pero sólo 3% de riesgo de morir de esta enfermedad"

Ultrasonido Focalizado de Alta Intensidad (HIFU) para el  tratamiento de cáncer localizado de próstata(T1T2), por Alejandro Morales Mercadillo

Antecedentes

A nivel mundial el tamizaje de próstata en varones a partir de los 50 años de edad ha llevado a que entre el 70 y 80% de los diagnósticos sean en fases asintomáticas  y confinadas del cáncer, volviendo a quienes lo padecen en candidatos a terapias potencialmente curativas.1- 5 En México la mayoría de los casos son diagnosticados en etapas avanzadas.4
               
Para cáncer localizado de próstata la guía propuesta por a Asociación Europea de Urología (EUA) recomienda como tratamiento primario al estándar de oro, la Prostatectomía Radical (PR) y como secundario a la Radioterapia (RT).6, 7 Algunos sugieren un método menos invasivo conocido como vigilancia expectante.7- 9

Existe la posibilidad de que el paciente no sea buen candidato a las terapias estándar (PR y RT) o que debido a las complicaciones que de ellas puedan derivar (incontinencia urinaria y disfunción eréctil) no desee ser sometido a estos tratamientos. 5, 6, 8,10  Lo anterior ha llevado al desarrollo de tratamientos mínimamente invasivos, que ofrecen la llamada “trifecta” (efectividad combinada con preservación de la función urinaria y sexual), dentro de los cuales sobresale el Ultrasonido Focalizado de Alta Intensidad.2, 8, 11, 12

Ultrasonido Focalizado de Alta Intensidad (HIFU)

El principio físico que genera en los tejidos el HIFU data de los años 40’s. En los 50’s  se buscó aplicarlo en medicina en tratamientos neurológicos, pero no fue sino hasta el desarrollo de sistemas de adquisición de imágenes en que se pudo llevar su aplicación de manera extra corpórea no invasiva para coagular y destruir tejido a través de la piel o mucosas sin causar daño en el área circundante.5, 13, 14
En las décadas de los 70’s se creo el primer dispositivo para el tratamiento de cáncer y en los 80’s se irradiaban tumores de manera experimental. Fue hasta los 90’s cuando se lograron definir los parámetros para su aplicación en el campo urológico y en 96 específicamente se utilizó para el tratamiento cáncer localizado de próstata en Europa.6, 11- 13, 15

En la actualidad ninguno de los dispositivos comerciales cuenta con aprobación por parte de la Food and Drug Administration (FDA) de Estados Unidos, y aun sigue bajo pruebas que definan su efectividad.16, 17

Principios de Funcionamiento

La base del HIFU es el sonido que ocasiona efectos térmicos en el tejido al ser emitido a frecuencias superiores a las audibles (>20,000Hz). El ultrasonido se produce por un transductor piezoeléctrico conocido como cristal y su funcionamiento se da de manera similar para la adquisición de imágenes y para la destrucción de tejido, la diferencia radica en la cantidad de energía depositada. El proceso de generación del ultrasonido comienza con corriente eléctrica que fluye a través del cristal produciendo vibración y ocasionando ondas de choque recibidas y reflejadas por el tejido. En el caso de obtención de imágenes la energía depositada es mínima y la señal atenuada se refleja en forma de eco que produce vibración en el cristal que a su vez genera corriente eléctrica lista para ser convertida en imágenes5, 17. Por otro lado la energía no ionizante del ultrasonido al emitirse en alta intensidad y focalizarse en un punto es capaz de acarrear energía suficiente que eleve repentinamente la temperatura del tejido destruyendo el objetivo sin dañar el tejido circundante e interpuesto.5,  8, 11, 13,16, 17

Fig. 1 Aplicación extra corpórea del Ultrasonido Focalizado de Alta Intensidad mediante una sonda transrectal, sin causar daño en el tejido circundante e interpuesto (11)
Fig. 1 Aplicación extra corpórea del Ultrasonido Focalizado de Alta Intensidad mediante una sonda transrectal, sin causar daño en el tejido circundante e interpuesto 11
Fig. 2 Emisión de las Ondas Ultrasónicas Focalizadas mediante un transductor de vibración electro-mecánica (14)

Fig. 2 Emisión de las Ondas Ultrasónicas Focalizadas mediante un transductor de vibración electro-mecánica 14

Necrosis Coagulativa

Fig. 3 Formación de la lesión elemental por efectos Térmicos y Mecánicos derivando en Necrosis Coagulativa del tejido (14)Los daños tisulares irreversibles (necrosis coagulativa) ocasionados por el ultrasonido de alta intensidad focalizado son conocidos como lesiones elementales y tiene su base en dos efectos, uno térmico y el otro mecánico.8, 10, 18 El efecto térmico se debe al depósito de energía en el tejido, que en condiciones ideales puede llegar hasta los 80 o 100 °C en pocos segundos deshaciendo la membrana lipídica de la célula y desnaturalizando las proteínas. 5, 10, 17, 18 Y el efecto mecánico o de cavitación es generado por el aumento de la temperatura que produce micro burbujas de gas por evaporación y que debido a la presión se ejerce un movimiento oscilatorio descontrolado derivando en ondas de choque y colapsos violentos que generan daño mecánico conocido como ablación.5, 10, 17

Fig. 3 Formación de la lesión elemental por efectos Térmicos
y Mecánicos derivando en Necrosis Coagulativa del tejido 14

Modelos Comerciales

Fig. 4 Modelos comerciales de dispositivos HIFU. De lado izquierdo se observa el Ablatherm (8) de la compañía EDAP-TMS y del lado derecho el Sonablate (13) de Focus Surgery Inc

Fig. 4 Modelos comerciales de dispositivos HIFU. De lado izquierdo se observa el Ablatherm 8 de la compañía EDAP-TMS y del lado derecho el Sonablate 13 de Focus Surgery Inc

 

Ablatherm de Francia 5, 6, 8, 10, 17- 20

Sonablate de Estados Unidos 5, 6, 17– 19

Posición

Decúbito Lateral Derecho

Litotómica

Algoritmos de Tratamiento

3: tratamiento primario, retratamiento
y tras recurrencia de radioterapia

1

Divisiones Virtuales

4 a 8

3

Tratamiento

Automático

Manual

Sonda Única

Si

Si, intercambiables

Frecuencia para adquisición de imagen

7.5MHz

4MHz

Frecuencia de disparo

3MHz

Duración de disparo e intervalo

5 y 4 segundos

Manual

Tamaño de la lesión elemental

19-24mm

25-45 mm

Medición de distancia entre pared rectal y transductor

Automático

 

Manual

 

Sensor de Movimiento

Si

No

Sistema de enfriamiento

Si, balón de látex relleno de líquido
 refrigerante a 12°C y 14°C

Si

Información para el Paciente

Indicaciones 11, 16, 21- 23

Esta terapia esta prescrita para pacientes con cáncer de próstata localizado de bajo riesgo, no candidatos a prostatectomía radical, que no deseen ser sometidos a alguna otra terapia o como terapia de salvación tras recurrencia de radioterapia o braquiterapia.

Las características recomendadas son:

Pacientes mayores a 70 años
Vida expectante mínima de 5  y menor a 10 años
Estadio Clínico T1-T2 Nx–N0M0
Gleason ≤7 ó <10             
PSA ≤20 ng/ml
Volumen < 30 cc

 

Contraindicaciones 5, 10, 11

No debe realizarse en pacientes con condiciones que dificulten la inserción de la sonda endorectal, ni en personas con volúmenes de glándula mayor a 30cc o que cuenten con calcificaciones mayores a 1cm. En cuanto al tamaño de la glándula y las calcificaciones, se puede realizar una resección transuretral (RTU) o deprivación hormonal previa para solucionarlo.

El Procedimiento 9- 11, 13, 17, 20- 23

En el caso del dispositivo Ablatherm, en tratamientos a partir del año 2000 se realiza una resección transuretral (RTU) previa para reducir el volumen de la próstata y eliminar calcificaciones, con ello se reduce la cantidad de tejido necrótico y la retención urinaria prolongada. El procedimiento de HIFU se realiza bajo anestesia espinal y la colocación requiere de la flexión de las piernas haciendo un ángulo cercano a los 90° respecto al tronco. Durante la planeación se coloca una placa en la cadera del paciente donde se dirige el rayo infrarrojo del sensor de movimiento, se fija una distancia de seguridad de 3 a 6mm entre la mucosa rectal y la porción dorsal de la próstata, y se inserta un catéter Foley para identificar el cuello de la vejiga, este se recomienda retirar durante el tratamiento para no interferir con el ultrasonido. La terapia se realiza a partir del ápex hacia el cuello de la vejiga mediante 350 a 1000 lesiones elementales de 13 a 18 mm aplicadas en sectores. El tiempo promedio de duración es de hora y media a tres horas. Una vez terminado el procedimiento el paciente es enviado a casa un día después con antibióticos, antiinflamatorios y la utilización de un catéter al menos por 20 días. Esta terapia permite el uso repetido en caso de recidiva.

 

 

Fig. 5 Forma en que el médico visualiza la impartición del tratamiento mediante HIFU aplicado por múltiples lesiones elementales en diferentes sectores de la glándula (13)
Fig. 5 Forma en que el médico visualiza la impartición del tratamiento mediante HIFU aplicado por múltiples lesiones elementales en diferentes sectores de la glándula 13

Seguimiento del Tratamiento

La forma de monitorear falla bioquímica a los pacientes tratados mediante HIFU es muy similar al utilizado en radioterapia (RT), con medición del nivel de antígeno prostático específico (APE) cada 3 meses, poniendo especial atención en las elevaciones de nivel después de alcanzar el nadir, y biopsia transrectal cada 6 meses.10, 11, 21 En cuanto a la medición de efectos adversos, generados por esta terapia, se realiza bajo la aplicación de cuestionarios sobre el flujo urinario y la disfunción eréctil.24

Conclusión

La tecnología de ultrasonido focalizado de alta intensidad no es nueva, la aplicación en padecimientos de la próstata y en particular de cáncer, data de hace 13 años, tiempo durante el cual ha sufrido modificaciones, estandarización de parámetros y definición de la técnica mediante la utilización de resección transuretral (RTU), para disminuir las complicaciones y volver a los pacientes en candidatos idóneos.
De los 12 artículos incluidos 5, 6, 9, 10- 12, 16, 17, 22- 26 en la evaluación de este equipo  en general se habla de buena  efectividad con hallazgos negativos después del tratamiento en el 80% de los casos o más en seguimientos menores a 2 años, aunque existen algunos que reportan falla en el 80%26 y casi 50%16. La tasa de supervivencia sin la enfermedad ronda el 66%22 a 5 años, resultado reportado solo por un autor. Las respuestas al tratamiento satisfactorias en su mayoría se dan en personas con cáncer localizado de bajo riesgo, que gracias a su selección rigurosa pudieron ser tratados. Mucha de la literatura habla también de buenos resultados como terapia de salvación o en conjunto con tratamientos adyuvantes, datos que no se incluyeron en esta evaluación por no concordar con los criterios de inclusión y selección de artículos derivados de las preguntas de investigación.

A pesar de no encontrar literatura que compare HIFU con algún procedimiento y a manera de ejemplo se encontró que la efectividad del estándar de oro (prostatectomía radical) cuenta con resultados a 5 años de alrededor de 80 y 90% 27- 29, a 10 años de entre 70 y 80% 29- 31 y a 15 de 75% 31. Con lo anterior se puede observar que el procedimiento estándar tiene una efectividad superior que el HIFU a 5 años.

En lo que respecta a la seguridad del equipo, varios reportan efectos adversos mínimos y otros muy altos, estos últimos se puede deber a que los pacientes considerados pudieran presentar complicaciones previas debido a su edad, sobretodo los de la llamada “trifecta” (disfunción eréctil e incontinencia urinaria) son de las que más prevalencia tienen según literatura.

Varios elementos son los que no permiten ser concluyente sobre la efectividad del equipo de terapia HIFU. En primer lugar la calidad de la literatura, pues se requiere de estudios controlados aleatorizados en que se comparen los resultados con los de otra tecnología de preferencia algún estándar en el tratamiento de cáncer de próstata. El seguimiento máximo localizado con un número significativo de pacientes, afectado también por la edad de los reclutados, es a 5 años, tiempo en que el cáncer puede estar presente sin manifestarse. Por último es necesaria la definición de un criterio de falla bioquímica exclusivo para esta tecnología, pues el considerado es el utilizado para radioterapia.

Organizacionalmente el HIFU es una alternativa con la que se beneficiarían médicos y pacientes, pues el paciente no es sometido a un procedimiento invasivo y es una alternativa ante la insuficiencia de médicos especializados, pues permitiría tratar a un número mayor de individuos diagnosticados oportunamente mediante tamizaje que los que son tratados mediante prostatectomía radical.

Los costos implícitos para el HIFU son mayores desde el punto de vista pagador en un 8.3% en comparación con la prostatectomía radical, pues el costo del consumible Ablapak es considerablemente alto ($7,764.16 pesos) y no olvidemos que se realiza en conjunto con resección transuretral (RTU) en conjunto.

El HIFU sobresale de entre las terapias por poder realizarse en múltiples sesiones tras falla o recurrencia, pero es necesario definir su posición en cuanto a curación definitiva dentro del abanico de posibilidades mínimamente invasivas, pues seguramente se podría convertir en una opción atractiva en personas con cáncer de próstata localizado de bajo riesgo.

Recomendación

Se requieren de estudios controlados aleatorizados en donde se compare con alguna de las tecnologías estándar que cuentan con mayor seguimiento.  Por otro lado el reclutamiento debe de ser en pacientes con mayor expectativa de vida para poder obtener seguimientos a mayor plazo con números significativos de participantes. Además es necesario definir un criterio de falla bioquímica, referente a nivel de Antígeno de Próstata Específico indicador de falla, exclusivo para esta tecnología. 
 
Debido a la falta de evidencia médica de calidad que permita concluir sobre la efectividad del HIFU, no se recomienda su inclusión al cuadro básico y catálogo de insumos para la salud en México.

Referencias

1. Secretaría de Salud, “Guía de Práctica Clínica: Detección, Diagnóstico y Tratamiento de Cáncer de Próstata”, México, CENETEC, 2008, pp. 10-13, 20-21, 27.
2. National Collaborating Center for Cancer, “Prostate Cancer: diagnosis and treatment”, Reino Unido, NICE, 2008 Feb, pp 1, 13-20, 23-26.
3. Secretaría de Salud, “Evaluación de Tecnologías para la Salud: Tamizaje para la detección de cáncer de próstata en población asintomática empleando antígeno prostático específico y tacto rectal”, México, CENETEC, 2009, pp. 7-11.
4. Secretaria de Salud, “Guía de Practica Clínica: Prevención y Detección temprana del cáncer de próstata”, México, CENETEC, 2008, pp. 7-14.
5. Murat F., Poissonnier L., Pasticier G., et al., “High-Intensity Focused Ultrasound (HIFU) for Prostate Cancer”, Cancer Control, 2007 Jul, Vol. 14, No. 3, pp 244-249.
6. Rebillard X., Soulié M., Chartier-Kastler E., et al., “High-intensity focused ultrasound in prostate cancer; a systematic literature review of the French Association of Urology”, BJU Journal Compilation, 2008, Vol. 101, pp. 1205–1213.
7. Donoso V., “El tratamiento del cáncer de próstata: Presente y futuro, realidades y posibilidades”, Actas Urol Esp. 2007, Vol. 31, No. 6, pp. 575-579.
8. Lledó E., Jara J., Herranz F., et al., “Estado actual del ultrasonido de alta frecuencia (HIFU) en el tratamiento del adeno carcinoma prostático”, Actas Urológicas Españolas, 2007 Jun, Vol. 31, No. 6, pp. 642-650.
9. National Institute for Clinical Excelence, “Interventional Procedures Overview: High – intensity focused ultrasound for prostate cancer”, Reino Unido, NICE, 2004 Mar.
10. Maestroni U., Ziveri M., Azzolini N., et al., “High Intensity Focused Ultrasound (HIFU): a useful alternative choice in prostate cancer treatment”, Ácta Biomed, 2008, Vol. 79, pp. 211-216.
11. Mearini L., D’Urso L., Collera D., et al., “Visually Directed Transrectal High Intensity Focused Ultrasound for the Treatment of Prostate Cancer: A Preliminary Report on the Italian Experience”, Journal of Urology, 2009 Ene, Vol. 181, pp. 105-112.
12. Gillet M., Gettman G., Zincke H., et al., “Tissue Ablation Technologies for Localized Prostate Cancer”, Mayo Clin Proc, 2004 Dic, Vol. 79, No. 12, pp. 1547-1555.
13. Azzouz H., de la Rosette J., “HIFU: Local Treatment of Prostate Cancer”, EAU – EBU update, 2006, Vol. 4, pp. 62–70.
14. Colombel M., Gelet A., “Principles and results of high intensity focused ultrasound for localized prostate cancer”, Prostate Cancer and Prostatic Diseases, 2004, Vol. 7, pp. 289–294.
15. Van Leenders G., Beerlage H., Ruijter E., et al., “Histopathological changes associated with high intensity focused ultrasound (HIFU) treatment for localized adenocarcinoma of the prostate”, Jour Clin Pathol, 2000, Vol. 53, pp. 391-394.
16. Koch M., Gardner T., Cheng L., et al., “Phase I/II Trial of High Intensity Focused Ultrasound for the Treatment of Previously Untreated Localized Prostate Cancer”, Journal of Urology, 2007 Dic, Vol. 178, pp. 2366-2371.
17. Rewcastle J., “High Intensity Focused Ultrasound for Prostate Cancer: A Review of the Scientific Foundation: Technology and Clinical Outcomes”, Technology in Cancer Research and Treatment, 2006 Dic, Vol. 5, No. 6.
18. Chaussy C., Thüroff S., Rebillard X., et al., “Technology Insight: high-intensity focused ultrasound for urologic cancers”, Nature Clinical Practice Urology, 2005 Abr, Vol. 2, No. 4.
19. Tsakiris P., Thüroff S., de la Rosette J., et al., “Transrectal High-Intensity Focused Ultrasound Devices: A Critical Appraisal of the Available Evidence”, Journal of Endourology, 2008 Feb, Vol. 22, No. 2.
20. Rebillard X., Gelet A., Davin J., et al., “Transrectal High-Intensity Focused Ultrasound in the Treatment of Localized Prostate Cancer”, Journal of Endourology, 2005 Ago, Vol. 19, No. 6.
21. Ganzer R., Rogenhofer S., Walter B., et al., “PSA Nadir Is a Significant Predictor of Treatment Failure after High-Intensity Focussed Ultrasound (HIFU) for treatment of Localized Prostate Cancer”, European Association of Urology, 2008, Vol. 53, pp. 547–553.
22. Blana A., Rogenhofer A., Ganzer R., et al., “Eight Years’ Experience With High-Intensity Focused Ultrasonography for Treatment of Localized Prostate Cancer”, Urology, 2008, Vol. 72, No. 6.
23
. Chaussy C., Thüroff S., “Results and Side Effects of High-Intensity Focused Ultrasound in Localized Prostate Cancer”, Journal of Endourology, 2001, Vol. 15, No. 4.
24. Muto S., Yoshii T., Saito Y., et al., “Focal Therapy with High-intensity-focused Ultrasound in the Treatment of Localized Prostate Cancer”, Jpn J Clin Oncol, 2008, Vol. 38, No. 3, pp.192–199.
25. Hummel S., Paisle S., Morgan A., et al., “Clinical and cost-effectiveness of new and emerging technologies for early localized prostate cancer: a systematic review”, NHS R&D Health Technology Assessment Programme, 2003; Vol. 7: No. 33.
26. Challacombe B., Murphy D., Zakri R., et al., “High-intensity focused ultrasound for localized prostate cancer: initial experience with a 2-year follow-up”, BJU International Journal compilation, 2009.
27. Martínez S., Allona A., “Prostatectomía radical abierta, laparoscopica y robótica: ¿En busca de un nuevo gold estándar?”, Actas Urológicas de España, 2007 Abr, Vol. 31, No. 4, pp. 316-327.
28. Drouin S., Vaessen C., Hupertan V., et al., “Comparison of mid term carcinologic control obtained after open, laparoscopic, and robot-assisted radical prostatectomy for localized prostate cancer”, World Journal of Urology, 2008 Sep, Vol. 10, pp. 1007.
29. Axelson A., Holmberg L., Ruutu M., et al., “Radical Prostatectomy versus Watchful waiting in early prostate cancer”, The New England Journal of Medicine, 2005 May, Vol. 352, No. 19, pp. 1977-1984.
30.  Liu L., Coker A., Du X., et al., “Long term  survival after radical prostatectomy compared to other treatment in older men with local/regional prostate cancer”, Journal of Surgical Oncology, 2008 Mar, Vol. 97, No. 7, pp. 583-591.
31. Bianco F., Scardino P., Eastham J., “Radical prostatectomy: long term cancer control and recovery of sexual and urinary function (“trifecta”)”, Journal of Urology, 2005 Nov, Vol. 66, No. 5, Suppl. 1, pp 83-94

 

Av Reforma 450, piso 13 , Col. Juárez, Delegación Cuauhtémoc, C.P. 06600, México, D.F. Tel: 5207-3963